lunes, 3 de enero de 2011

Séptima de Cali. Con nostalgia y desencanto terminó La Feria de Cali.

Lánguidamente termino la Feria Taurina de Cali. No se puede venir a Cali, a una feria de primera en Colombia con una corrida tan mal presentada como la de Ambaló. Salvemos al primero de Ferrera, segundo de la tarde, el resto sin trapío, olían a juventud , varios cornicortos, ese primero era un zapatico impresentable.Y para colmo de males, con una mansedumbre rayana en lo increible, al pobre Victor Puerto le ha tocado enfrentarse a este animalito sin raza, ni bravura, parado, mirón y a base de decoro le sacó algunos pases, que no dejaban sabor. Manso tanto en las varas como en las banderillas este primero. Su segundo tampoco ayudó nada y el viento que sopló toda la tarde también interfirió contra la labor del espada manchego. Porfió con este toro, descastado e indescifrable, del cual no logró nada positivo. Se fue en blanco Puerto, y no duden que pechó con el peor lote.

Ferrera ha estado supremamente indecoroso. Su primero , el mejor del encierro, un poco mas armado que sus hermanos, de bonito pelo y que se arrancaba de largo, tomó una buena vara, en la muleta el extremeño se deja enganchar casi todo el tiempo, estando muy por debajo de este aceptable ejemplar de Ambaló. Toreaba rapidísimo, sin ligar y sin temple alguno, fue de las faenas más ordinarias de la feria. En su segundo, otro de aceptable comportamiento, le da unas veronicas movidas , en varas recarga sin codicia, coloca sus pares de banderillas con el brinquito ya conocido, nada del otro mundo esta ejecución. Inicia su faena de muleta un poco más reposado y cuando el aire disminuía, daba algunos pases rescatables, de poca profundidad eso sí. Deja una espada tendida, el toro demora en doblar y el publico pide la oreja, seria por mermar el tedio de la tarde , que no mereciá y que Usia se lo pensó mucho en otorgar. Es de esas orejas nimias, intrascendentes, que valen muy poco.

Paco Perlaza, el de la tierra, regresó a su ruedo, pienso que mermado de facultades, por la paliza que le propinó el novillo de Ernesto Gutiérrez, el día del festival nocturno. En su primero, un toro de apariencia joven, un tanto alto y de normal encornadura, lancea friamente, en varas no recarga, en banderillas se duele y Paco inicia consintiendo al soso tercero, dando pases por aqui y por allá, unos aceptables, otros menos buenos, nunca definió el espada un plan de lidia ante el astado. Como todo fue tan frío, no pasó a más su actuación. En su segundo un anovillado, requemado, se tapaba por la cara, sale más ganoso y da veronicas jaleadas. Toma una vara el último de la feria, en la muleta algo colabora, le da pases sueltos de todas las marcas, los naturales sin ser malos, adolecen de más largura y finalización en redondo, termina con una manoletinas desangeladas y propina un espadazo tendido, que al fin acaba con la visa de este torillo y a su vez culmina la feria número 53 de Cañaveralejo. Corrida que poco aportó al serial y que debe dejar muy pensativos a los dueños del hierro.

Supimos oficialmente, que el trofeo Señor de los Cristales fue para El Juli.
El mejor encierro le fue dado a la ganadería del Dr Ernesto Gonzalez C. Nos parece, que mucho mejor encierro fue el de La Carolina, tanto por presencia, como por número de toros de destacado desempeño, por bravura y nobleza. Muy cuestionado ha sido este premio del jurado calificador y que será motivo de otro escrito nuestro.

Un saludo para todos.

Tomas Cruz V.

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