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Torero enamorado, torero acabado.
by Redacción Escena Taurina - 0


 
“Porque el toreo también es tan bonito como un amor imposible, ése que a lo mejor ya no vuelve o puede volver mañana mismo”.
(Alfonso Navalón).
 
En el ambiente taurino es muy común escuchar la frase con la que titulo mi columna del día de hoy, “torero enamorado, torero acabado”.


Siendo el amor un sentimiento tan hermoso, creo que puede acabar con la carrera de un torero cuando no se tiene claro que es lo que se quiere o hacia donde se va, cuando se desatienden los momentos diarios de ensayo y preparación por estar embelesado con un falso amor.

El amor puede ser de plomo o de corcho. Es de plomo porque hunde a quien se pierde sólo en el, pero si se encausa de manera correcta será de corcho y ayudará a flotar incluso en las peores tormentas.
Son muchos los toreros y las anécdotas que han considerado el amor dentro de la temporada como algo peligroso y en ocasiones mortal.

José Gómez “el gallo” consideraba las relaciones femeninas dulces y hermosas, pero demasiado peligrosas durante la temporada, e incluso llegaba a decir que cuando un toro le echaba mano, era porque la noche anterior se la había pasado mirándose en los ojos de una mujer.

Uno de los mitos más comentados en torno a la muerte de Joselito “el Gallo” en Talavera de la Reina, es que hacia pocos días su amada había rechazado un compromiso con el por ser gitano. Es de suponerse que “el Gallo” andaba anímicamente descontrolado por aquellos días.

Parece ser que Rafael “el Guerra” incluso practicaba la abstinencia previo a un compromiso taurino, pues llegaba al extremo de no dormir en casa la noche anterior para no caer en la tentación conyugal.
Pero, ¿qué pasa cuando ese amor es inspiración, ilusión y cómplice de tus sueños?

Cuentan que una figura del toreo, ahora ya retirado, pidió en matrimonio a su amada; el padre de la muchacha dijo asentir a su petición sólo si demostraba que realmente su amor era puro y que al domingo siguiente saliera a la plaza de toros a cortar un rabo. El torero triunfó al domingo siguiente.
El torero como artista, expresa como es y como se está, pero debe tener claro en su escala de valores qué es lo que busca, qué es lo que quiere lograr y qué es por lo que está luchando. Sin duda alguna, antes que nada, debe tener un amor infinito hacia sí mismo, su profesión y sus sueños, lo demás vendrá por añadidura sin preocuparse en que momento vendrá.

La vida es de disfrutar y dar lo mejor de sí en todos los momentos; ya decía Amado Nervo “Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor”.

El torero que ama, no estará nunca acabado, por el contrario, transmitirá siempre lo más puro.
¡Que Dios reparta suerte!
 
hildatenorio@hotmail.com
twitter @Hilda_Tenorio


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